Mejora tu autoestima y siéntete mejor.

Existen épocas en las que estamos cabizbajos o sin ganas de hacer planes. Levantarnos de la cama ya nos supone un gran esfuerzo y preferimos quedarnos en casa en lugar de hacer actividades con amigos o familiares. Estas situaciones emergen porque nos encontramos con una autoestima baja, vinculada directamente con una distorsión del pensamiento.

Las personas somos complejas. En muchas ocasiones existe conflicto entre nuestro cuerpo y nuestra mente. Una cosa es lo que queremos hacer, y otra lo que debemos hacer, lo que nos gustaría ser y lo que realmente somos. Sin embargo, nuestra inteligencia nos conduce a tener la capacidad de adaptarnos a las distintas circunstancias y dificultades que se nos plantean en la vida, con la finalidad de vivir lo más felices posible.

mejorar la autoestima para sentirse mejor

Los síntomas más comunes entre las personas con baja autoestima, la cual erradica de pensamientos y creencias negativas, son los siguientes: descuido de la apariencia física, estilo de vida poco saludable, timidez y falta de ambición. Son muchos los estudios los que se han realizado en torno a posibles causas y consecuencias de este estado anímico, así como a las soluciones más inmediatas y fiables. Algunos de los ejercicios que se aconsejan para aumentarla son: anclarse en las buenas experiencias, descubrir tu talento, hacer una lista de tus logros y cualidades positivas, así como cuidar tu lenguaje no verbal. Sin embargo, todos los psicólogos coinciden en que el deporte se ha convertido en uno de los aliados perfectos mejorar nuestra autoestima.

 

La práctica deportiva influirá en que te sientas mucho mejor con tu cuerpo. Es muy importante mirarte al espejo y verte bien. En tiendas de material deportivo como Don Deporte, puedes adquirir todos los complementos necesarios para poder iniciarte en ella. Pasados los primeros días ejercicio, empezaremos a darnos cuenta que al terminar el entrenamiento tendremos la sensación de que nuestro cuerpo nos responde de forma positiva y el hecho de sentirnos mejor físicamente aumentará nuestra seguridad. Lo que pensemos y creamos de nosotros mismos influirá determinantemente en la imagen que transmitamos de cara al exterior, y ten en cuenta que el aspecto físico es nuestro escaparate.

Cuando entras en una rutina deportiva tiendes a seguir hábitos saludables como la buena alimentación, no fumar ni tomar bebidas alcohólicas, así como llevar un horario que marque tus días. Todo ello beneficia a un descanso placentero y reparador, encargado de dotarnos de la energía suficiente y la motivación necesaria para tener ganas de hacer actividades. Nuestra rutina seguirá un orden, y el hecho de sentir que llevamos el control de nuestras vidas será un desencadenante a favor de hacernos sentir mejor.

sientete bien haciendo deporte

A nivel individual, los retos deportivos aparecerán poco a poco. No conviene plantearnos objetivos iniciales inalcanzables que terminen frustrándonos, por eso es mejor dejar pasar un par de semanas o tres, y en función de cómo te vayas sintiendo establecerte unas finalidades asequibles, que con esfuerzo sean alcanzables y que te permitan sentirte orgulloso de ti mismo.

Y llegamos a un punto clave para salir de esa racha mala que atravesamos, en la cual tendemos a evadirnos y evitar el contacto con otras personas. El deporte nos lanza a todo lo contrario. Es determinante señalar que, queramos o no, somos seres sociables, por lo tanto intentar evitar esa relación interhumana perjudica a nuestra salud. Por eso, apuntarte a clases de spinning, pádel, fitness, o a cualquier otra práctica deportiva te servirá para crear tu propio grupo de amigos y compartir momentos de diversión y sociabilización.

Poco a poco verás que la timidez irá desapareciendo, y la amistad y confianza con las personas con las que compartes tus horas de práctica deportiva no entenderá de límites. Organizaréis comidas o cenas divertidas, haréis planes sin importar el día ni la hora, y las risas pasarán a ser las protagonistas de todos vuestros momentos y vivencias.

Cuando te des cuenta, esa mala época habrá pasado y te habrás convertido en una persona activa, sociable, sana y con grandes retos e ilusiones por conseguir.