Identificar la tensión en situaciones especÃficas al volante, controlar las reacciones del conductor... con el objetivo final de dar con fórmulas para reducir el estrés. Ford y el Instituto de TecnologÃa de Massachusetts (MIT) se aventuran en este proyecto en el que parten de la base de que el peor enemigo del conductor es el estrés.
* MIT y Ford estudiarán si el automóvil puede reducir el estrés del conductor
* Para ello, analizarán el efecto que tienen los distintos sistemas de ayuda
* Las reacciones del automovilista serán investigadas a través de la biometria
* Los resultados del trabajo se conocerán en unos seis meses
e trata de un proyecto para estudiar la carga de trabajo del
conductor. Se identificaría la actitud del piloto en sus momentos de
tensión para buscar después soluciones aplicables para soliviantar esos
momentos de estrés.
Los responsables del proyecto están convencidos de que mediante el
uso de las tecnologías existentes como el control de crucero adaptable
o la comunicación mediante voz, se logra mejorar la seguridad del conductor aportándole tranquilidad. Pero según Ford, el objetivo de este programa es dar un paso más
creando el ambiente de conducción más cómodo posible para que nuestro
conductor está siempre relajado, tranquilo y capaz de pilotar con el
máximo rendimiento.
Biometría. Estudiando al conductor
La pregunta que viene a la cabeza es: ¿cómo saber qué situaciones provocan el estrés del conductor? Para esto, Ford y el MIT han estado trabajando en dispositivos colocados en los vehículos que detectan el estado del conductor en momentos clave. La palabra clave es "biometría".
La biometría es el reconocimiento de personas por sus
características biofísicas o de comportamiento. La información que se
obtenga a través del análisis de la actitud del conductor, mediante
determinados dispositivos, se utilizará para estudiar los sistemas que
se ajustarían en el coche con la finalidad de reducir el estrés. Conocer los momentos de tensión para buscar maneras de eliminarlos.
Al estudiar el ritmo cardíaco, la conductividad de la piel o el movimiento del ojo,
los investigadores del MIT desarrollan un conjunto específico de
parámetros para desarrollar un sistema de detección integrado. Sistema
que, posteriormente, se pretende desarrollar en los vehículos de la
marca Ford, involucrada en el proyecto.
Tanto Ford como MIT comienzan en enero este proyecto de seis meses de duración. Desarrollarán su estudio a bordo de un Lincoln MKS 2010, un vehículo ya reconocido por sus características de seguridad avanzadas.
De esta manera, este vehículo posee innovaciones como BLIS(®)
(Blind Spot Information System) con Cruz de Alerta de Tráfico, control
de crucero adaptativo o advertencia de colisión con asistencia de
frenado. |