Tabak y Ocampo desgranan la labor mental con los jugadores para mantener la concentración en una cita de este nivel
Decide Plaza, estimulan Tabak y Ocampo. Los ayudantes tienen entre su
repertorio de funciones mimar a los jugadores, charlar con ellos,
animarlos, arroparlos y tranquilizarlos. El aspecto mental también
juega, y ellos, croata y gallego, duplican su trabajo cuando por
delante hay una cita de esta envergadura, en la que pocos de sus
jugadores tienen experiencia.
"Los entrenadores trabajamos el
aspecto mental el doble que cuando yo jugaba", comenta Tabak; "no
podemos lanzar el mismo mensaje tres veces seguidas, los jugadores se
cansan", dice. Ocampo explica que para un partido tan complicado como
el del Barcelona "nuestra idea es hacer lo mismo, en el sentido de lo
mejor posible, pero sin cambiar los hábitos, pues no queremos que crean
que ganar es lo más grande ni perder, el fin del mundo. Deben
comprender que es una oportunidad única, que hay 10 equipos que no
optan a las semifinales. Esa mentalidad nos hará competir". En este
punto incide Tabak: "No puedes cambiar el estilo de juego en una semana
y preparar milagros para un partido; creemos en nuestra fuerza día a
día".
No hay estridencias en la planificación, como indica el
español: "El planteamiento de la semana es igual, con un vídeo de
análisis de los fallos del encuentro anterior, pero relacionados con el
choque del jueves. Es bueno que no te lo digan, sino que lo veas, así
mejoras con más facilidad. Es una crítica constructiva". Acerca del
estado anímico de los jugadores, el croata remarca que "no siempre hay
que motivar a la plantilla, depende de quién sea es oportuno motivarlo
o a otros, en cambio, el fin es que se calmen, que se tranquilicen,
porque llegan con un estrés alto".
"Los psicólogos deportivos
hablan de nivel de activación, el estrés de los jugadores", afirma
Ocampo; "se podría equiparar la motivación de afrontar el partido, pero
en este caso no hay que hacerlo, no hace falta porque la mayoría no han
participado en una Copa y es una situación extraña y extraordinaria a
la vez. La motivación será alta y en algún caso excesiva; habrá que
reducirla. ¿Cómo? Focalizando cómo hacer las pequeñas cosas y
responsabilizar individualmente a cada uno. Otra forma: ser positivo
con el error, el baloncesto es un deporte de muchos errores. Cuando
quieres hacerlo muy bien, si fallas no lo admites y eso no es bueno,
hay que admitirlo como parte del juego y reaccionar. Cuando no metes un
tiro, ir al rebote o hacer bien el balance defensivo. Si fallas, no te
pares. Por ejemplo, un jugador no anota una bandeja y muchas veces baja
a defender pensando en eso y hace una falta tonta. Hay que minimizar
esas situaciones".
Tabak recurre al término "mentalización, más
que motivación". El croata insiste en que "es muy complicado hacer
llegar el mismo mensaje a 12 jugadores en una charla común. Entonces
llega nuestro trabajo, el de Diego y el mío, que es comentar algo con
los jugadores de forma particular para que mejore en su juego, que no
se quede sólo en el análisis del rival".
Ocampo da valor a la
camaradería en el grupo: "Kirksay es muy duro mentalmente y no se viene
abajo. El apoyo no sólo es del entrenador al jugador o viceversa, sino
entre ellos mismos. Tenemos mucha suerte de contar con Tariq, el mismo
Calloway, incluso Dusko, Juanjo... Se preocupan por los compañeros y
tiran de ellos. Jugar en equipo no es sólo pasar el balón. Cuando
alguien está decaído, le viene muy bien darle una palmada en el culo".
Encargado
de hacer el informe del Barcelona, de buscar sus puntos débiles, el
gallego dice que "no hemos hablado de ellos aún porque no queremos
impresionar al equipo. Nuestros jugadores ya saben que han perdido sólo
tres partidos. Hay que buscar sus vías de agua, sus puntos débiles y
nuestras virtudes en ataque. Por supuesto que trabajamos el bloqueo
directo central, que lo hacen muy bien Navarro y Grimau, pero con
nuestras reglas, con un plan A y un plan B, desde nuestros ejercicios.
No cambiamos cosas según el rival. Es muy importante cómo ataquemos.
Ellos atrás cambian de ritmo a lo largo del partido y provocan un break,
logrando que no anote el rival. El equilibrio entre defensa y ataque
será vital. No queremos que los jugadores vean que es una situación a
vida o muerte, es una ocasión para aprender y divertirse. El año pasado
estábamos jodidos y hay que intentar disfrutar lo que te sucede y
alargarlo a base de trabajo". |