ALCA, Chile.- Por lo menos 83 personas murieron ayer en la ciudad de Talca por el terremoto, y la ciudad permanecÃa sin electricidad ni agua potable, mientras las réplicas del sismo continuaban sin cesar horas después del primer temblor.
"Fue como ver el fin del mundo", dijo Vicente Acuña, un comerciante de 76 años. "Sólo Dios nos puede ayudar", fue la frase con que una mujer en Talca trató de explicar la situación en que quedó la ciudad, después del terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que azotó ayer a Chile.
"Dentro
de la magnitud del desastre se destaca como principal variable la
severidad de estos sucesos que exceden la capacidad de afrontamiento de
la comunidad afectada; así como la capacidad de ajuste y de recursos
psicosociales y psicológicos de una comunidad, llegando a enfatizar la
presencia de un estrés colectivo masivo (Kinston y Rosser, 1974) de las
grandes catástrofes, como el desastre personal" en aquellas víctimas de
severos traumas particulares (Raphael, 1986)."
Un
desastre grande puede tener implicaciones, no tanto por las
consecuencias emocionales en algunas de sus víctimas primarias,
secundarias o sistema, sino por el efecto acumulativo negativo que
tiene sobre el mismo sistema. Ya que, el efecto que un gran desastre
tiene sobre varios de los sistemas sociales (por ejemplo: servicios de
salud, bienestar social, acomodación de viviendas) puede aumentar el
número de víctimas secundarias y exacerbar los problemas ya enfrentados
por las víctimas primarias. Ya Baum (1987) hizo un resúmen de las
carateristicas de los desastres teniendo en cuenta las variables
citadas anteriormente. En la actualidad, es conveniente tener una
visión holista y ecológica del medio ambiente que no entiende los
desastres fuera de la actividad desarrollada por el hombre
(deforestación, erosión del suelo, pruebas nucleares, modificación del
trazado de lechos fluviales, emanaciones tóxicas, fugas radioactivas
...). El término desastre no se puede limitar a situaciones de
catástrofes naturales que afectan sólamente a grandes grupos o
comunidades, sino que refiriéndose a cualquier situación de crisis
provocada tanto por razones naturales o climáticas (terremotos,
tornados, ciclones, lluvias torrenciales, etc.) como por intervención
directa o indirecta (negligencia u omisión) del hombre (escapes
tóxicos, accidentes nucleares, incendios, accidentes aéreos, etc. )
tanto como que también puedan afectar a pequeñas comunidades, a unas
pocas familias o incluso a individuos aislados.
Las
respuestas durante la fase del impacto pueden afectar profundamente el
tipo y la intensidad de las reacciones de estrés postraumático,
concepto éste de plena actualidad (APA, 1989; Breslau, 1990; Rhapael,
Lundin & Weisaeth, 1989;Weisaeth, 1989; 1991; 1992), constantemente
revisado y reflejado en cantidad de estudios y congresos sobre el
efecto de la tortura, de accidentes industriales, petrolíferos y
nucleares (Malt & Weisaeth, 1989; Ersland, Weisaeth & Sund,
1989); sobre el cuerpo de bomberos (Hytten & Hasle, 1989),
violaciones, (Dahl, 1989), e investigaciones sobre cómo se afrontan los
estresores que afectan a una comunidad (Bachrach & Zautra, 1985).
Todos estos estudios han contribuido a investigar la relación entre el
apoyo social, el apoyo psicológico y los sucesos estresantes y la
enfermedad dado que el apoyo social mantiene a la persona saludable en
época de estrés (Cassell, 1976; Cobb, 1976). Para algunos
investigadores el apoyo social es, técnicamente, un amortiguador o un
bien general que sirve incluso para situaciones de bajo nivel de
estrés. Sin embargo, el apoyo social no siempre es incondicionalmente
positivo: quizá el individuo asume la pasividad, no quedando lugar para
el ejercicio individual de control, sentimiento personal de compromiso
y un propósito autónomo de reto, como Resistencia al Estrés.
(Kobassa,1982) .
Estamos
muy habituados a leer consejos y recomendaciones dirigidas a la
población formada tanto como grupos y como por individuos, pero es
necesario enfocar el después desde la intervención clínica y
psicosocial en la comunidad y por la comunidad.
Texto extraído del artículo:
DESPUÉS DE LOS DESASTRES...¿QUÉ?
Luis De Nicolás y Martínez
Representante
del Grupo de Trabajo Intervención Psicológica en Desastres, Delegación
de Euskadi, Colegio Oficial de Psicólogos. Miembro de la Asociación
Europea de Estrés Postraumático. |